La Pepona, un bar de tapas sin complejos

La Pepona, un bar de tapas sin complejos

La Pepona es un bar situado en pleno centro de Sevilla, entre la Plaza de la Campana y la Alameda de Hércules. Se sitúa en un pequeño local cuya decoración se asimila al comedor de un hogar y hace sutiles referencias al mundo de la viticultura. Lo mejor de La Pepona es la variedad, tanto en las referencias de vino como en la carta de tapas.

  • C/ Javier Lasso de la Vega, 1, 41002
  • Teléfono: 954215026 / 638316913
  • Correo electrónico: lapepona@hotmail.es
  • Web: no disponible

La Pepona se sitúa en el local del antiguo PaCatar y es propiedad de José López Alba, más conocido como ‘Pepón’, que aterriza del mundo de la aviación al de la hostería. Su gerente, Juanlu Fernández, define a La Pepona como un bar de tapas, a pesar de que este concepto genera ciertos complejos dentro del mundo de la hostelería. Así, afirma que ofrecen cocina andaluza con los productos de la más alta calidad.

Salmorejo de remolacha - La Pepona

A primera vista, la carta de La Pepona no parece muy arriesgada. El precio de las tapas es moderado: varía entre los 2,5 y los 4,5 euros. Son platos que podemos encontrar en otros restaurantes del mismo estilo en Sevilla. Sin embargo, encontramos la diferencia en su elaboración, cuyo resultado es un sabor nuevo que el comensal no espera encontrar. Esta sensación la encontramos en la tosta de sardina con compota de tomate semiseco, el ajoblanco con ceviche de dorada, los canelones de carrillada con bechamel de boletus, el salmorejo de remolacha con crispis de yogur, el timbal de pulpo y morcilla o el San Pedro con salsa de puerros.

La otra diferencia es que todas estas exquisiteces se pueden maridar con unas cincuenta referencias distintas de vinos españoles y andaluces. Entre ellos, encontramos vinos de uva tardía de Pedro Ximénez-Spínola, vino seco Gobernador, blancos Chardonay como Ocnos, prodecente de la Sierra de Sevilla, o el vino amontillado El Tresillo.

Tosta de sardina marinada

Además, hay que resaltar la originalidad de la presentación de los platos: huyen de la clásica porcelana para envolver las tapas en singulares envases ovalados.

La decoración del local invita a quedarse, a sentarse y a comer como se haría en el comedor de cualquier casa. La variedad de colores y los tonos ocres del mobiliario se armonizan en el salón de La Pepona. Además, la localización es perfecta por si después de una cena apetece una copa en uno de los pubs del centro o de la zona de la Alameda de Hércules.

Sin duda, merece la pena La Pepona puede llegar a tener un hueco entre uno de los mejores bares de tapas y restaurantes de Sevilla si continúa por esta senda de la mezcla de la innovación y la tradición.